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Escort Sevilla

Sevilla es la capital de la comunidad autónoma de Andalucía, es una de las ciudades españolas más apreciadas en el exterior. Su asombrosa arquitectura musulmana es de lo más destacado de la ciudad, ya que fué ocupada por los árabes 800 años. Desde los tartesos siempre ha sido una ciudad que ha albergado población con alta cultura, y un lugar de famosos.

La ciudad de Sevilla es la capital y el corazón de la cultura andaluza, basta con pasearse por sus calles para tomarse una Manzanilla, visitar las plazas de toros y asistir a espectáculos de flamenco para poder darse cuenta de ello. Antiguamente la prostitución se hallaba muy extendida en Sevilla, sobre todo en los alrededores del puerto y en determinados barrios de la ciudad, fuera de los muros. La política era de tolerancia pero de segregación en lugares concretos; estos lugares eran las llamadas "mancebías", que se institucionalizaron para acoger y controlar a las mujeres públicas o más vulgarmente putas.

La Mancebía de Sevilla estaba en el llamado " Compás de la Mancebía " -la actual zona de la Plaza Molviedro y calles Castelar y Gamazo-, que entonces se extendía entre la Puerta del Arenal y la Puerta de Triana, la muralla y una tapia que le aislaba del resto de la ciudad. La mayoría de las prostitutas se concentraban en el Compás aunque solían trabajar en la Resolana, San Bernardo, callejón del Agua, junto al Alcázar, murallas, hoyas de Tablada y Triana, donde había menos vigilancia y más comodidad.

Pero no olvidemos que la Mancebía era mucho más que el lugar habitual de prostitución; era el único espacio legal para ejercerla, casi una institución municipal, con sus propias Ordenanzas y una Comisión de supervisores. El gobierno pretendía retener la prostitución en un espacio claramente acotado y alejado de las zonas centrales de la ciudad. La política municipal obedecía más a intereses de orden público que a intereses económicos. Sevilla no ingresaba renta alguna de la Mancebía, salvo la derivada del alquiler de algunas de las casas de la misma que eran de propiedad municipal). Como anécdota de este tiempo a las prostitutas o escorts de Sevilla en esa época se las distinguís entre izas o rabizas; Izas eran las prostitutas que podían ganar hasta 5 ducados si estaban pasables y vestían bien, y 60 cuartos si eran feas, ajadas y con defectos.

Es curioso como ya en aquella época y con diferentes nombres se reflejaban los mismos tipos de prostitución que actualmente, de alguna manera podríamos relacionar la prostitución de burdeles de la época con la prostitución de clubs de alterne actuales; a las escorts actuales podríamos encontrarle cierta relación con las "mujeres enamoradas" las cortesanas o "mujeres servidas", son las que tradicionalmente han sido denominadas como "mantenidas" o "queridas": mujeres que dedican sus encantos a un solo hombre a la vez mientras éste pueda sufragar sus gastos, su alojamiento y sus caprichos; y por último las mujeres cantoneras que las relacionariamos con la prostitución callejera ya que estaban en la calle y en las esquinas de las calles, como es de suponer, solían frecuentar la compañía nocturna de elementos poco deseables de la sociedad sevillana que eran, a la vez, sus clientes y sus protectores, como los proxenetas o chulos de hoy en día.

Con este artículo podemos observar que las escorts existieron, existen y existirán. La prostitución de sus inicios hasta ahora no ha cambiado tanto.